Este es el último estudio sobre las obras de la carne. Hemos notado en detalle cada una de estos pecados que no deben identificar a un verdadero cristiano.
Aquí dejamos una lista con los diferentes estudios sobre las obras de la carne:
- Adulterio
- Fornicación
- Inmundicia y Lascivia
- Idolatría
- Hechicerías
- Iras
- Enemistades, Pleitos, Contiendas y Disensiones
- Celos y Envidias
- Herejías
- Homicidios
- Borracheras
- Orgías y cosas semejantes
Orgías
Es interesante notar la descripción de esta palabra en un diccionario (Léxico Griego Thayer):
“Una fiesta o parranda desenfrenada nocturna de personas medio borrachas y alegres quienes después de la cena salen en caravana por las calles con antorchas y música en honor a Baco (el dios romano del vino) o alguna otra deidad, y cantan, juegan frente a las casas de hombres y mujeres, por lo que es usado generalmente de fiestas donde hay mucho licor y se extienden hasta tarde en la noche dando lugar al desenfreno”
Debido al exceso, estas fiestas llevaban a muchos otros pecados yéndose completamente fuera de control. Esta palabra probablemente describiría el estilo de fiestas de nuestros tiempos, donde la violencia, la inmoralidad, borrachera, lenguaje obsceno y muchos otros pecados son abiertamente practicados. Hombres y mujeres hoy día han perdido la decencia y la dignidad por el disfrute del placer carnal, dando rienda suelta a su perversidad.
Mayormente en ciudades grandes y lugares turísticos este es el día a día de la gente, pero se puede encontrar en cualquier otro lugar. No es de extrañarnos que esta es la palabra que sigue a la borrachera, debido a que este es uno de los pecados que la borrachera conlleva.
Cosas semejantes a estas
Esta lista no es una lista cerrada. Hay muchas otras maneras en que la carne se manifiesta y no están incluidas en esta lista. Pensar que si no está aquí entonces está bien sería un error y contrario a la misma enseñanza que el apóstol está dando.
Pablo termina diciendo: “acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5:21). No se trata de vivir con estas cosas y pensar que yo soy un “creyente carnal”. Más bien este es el estilo de vida de un incrédulo, y esto es lo que manifiesta aquel que hace evidente estas cosas en su vida.
Apartémonos de estas cosas, seamos santos y prudentes en nuestra conducta. “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gálatas 5:16).
Miguel Mosquera