También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos2 Timoteo 3:1
Las características de estos hombres se nos da en los versículos 3 al 5, son “aborrecedores de lo bueno” y “amadores de sí mismos… amadores de los deleites más que de Dios”. Aman lo que es malo y aborrecen lo que es bueno, y lo más peligroso es que engañan con su apariencia, ya que dice: “tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella” (v.5).
¿Puede un creyente vivir una vida piadosa en medio de un ambiente tan corrupto? Sí puede. Ejemplos tenemos en las Escrituras de quienes lo hicieron: José en Egipto, Daniel en Babilonia, Mardoqueo en Susa, Jeremías en Israel en los tiempos previos al cautiverio, hasta llegar al Nuevo Testamento y ver la vida perfecta de nuestro Señor Jesucristo en medio de un pueblo que habitaba en tinieblas.
El apóstol Pablo le da el secreto al final del capítulo: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).
Este libro, la Biblia, que tantos en el mundo desprecian por ser un libro muy antiguo, es el arma más poderosa y vigente para aquel cristiano que quiere agradar a Dios en estos tiempos peligrosos.
Sigue a la Biblia, que puede guiarnos
por los peligros que abundan aquí;
y al fin con Cristo podremos gozarnos,
viendo su faz y sus glorias allí.
Ama la Biblia, lee la Biblia,
sigue a la Biblia, de Dios es el don.
Miguel Mosquera
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